martes, 29 de noviembre de 2011

0070. Uso seguro de los medicamentos


Guía para pacientes acerca del uso seguro de los medicamentos 

Esta sección ha sido diseñada para ayudar a los pacientes a tomar sus medicinas de forma segura. 

1- Conviértase en un paciente informado

Disponer de una información más amplia acerca de las medicinas prescritas por los médicos debería ayudar a los pacientes a obtener de las mismas los máximos beneficios reduciendo al mismo tiempo las posibilidades de equivocación al tomarlas. Para lograr estos objetivos le recomendamos lo siguiente:

Conozca su historial médico

Haga una lista con las medicinas que toma así como con los datos de sus operaciones, vacunaciones y alergias, y facilítesela al profesional médico que le atienda para ayudarle a que le recete el tratamiento más adecuado para su caso

Documente los datos importantes del historial médico de su familia, como por ejemplo el de parientes cercanos que tengan o hayan tenido enfermedades tales como complicaciones cardiovasculares, diabetes, cáncer, trastornos mentales o intolerancia a determinados medicamentos.

Como parte de su plan de tratamiento, consulte al médico y a otros profesionales de la salud que le atiendan sobre posibles cambios en su vida diaria que puedan ayudarle a recuperar la salud, incluidos un cambio en sus rutinas de sueño, una dieta especial o una modificación de su programa de ejercicio físico.

Informe al médico de cualquier alergia a la medicación (aun cuando sólo tenga la sospecha de haber sufrido una reacción alérgica anterior a un medicamento determinado), si está embarazada, tiene planes de quedarse embarazada o está dando el pecho.

Pregunte sobre los posibles efectos secundarios de la medicación e informe al médico si cree haber experimentado alguna reacción adversa a cualquier medicamento que haya tomado en el pasado.

Siga las indicaciones de su médico, farmacéutico o profesional de atención sanitaria respecto a cómo tomar el preparado y no las modifique a no ser que ellos le comuniquen que lo haga.

Esté atento a si tolera bien las medicinas y póngase en contacto con su médico si nota cualquier cosa inusual.

Infórmese de qué debe hacer si se le olvida tomar una dosis o si piensa que ha ingerido más medicamento de lo que debía.

2- Evite los errores de medicación 

A continuación se ofrecen consejos para ayudar a pacientes, médicos y farmacéuticos a evitar errores relacionados con la ingesta de medicamentos.

En la consulta del médico

Antes de acudir a la cita con el médico, haga una lista exhaustiva de todos los medicamentos que esté tomando, incluidos los obtenidos con receta y los medicamentos y suplementos dietéticos adquiridos en la farmacia o cualquier otro establecimiento. Ello incluye también las hierbas y remedios naturales. Lleve la lista consigo siempre que acuda a la consulta del médico o de cualquier otro profesional de atención sanitaria.

Pídale al médico que le explique qué tiene el medicamento que le está recetando, cómo se llama, con qué frecuencia debe tomarlo, cómo actúa y qué resultados pueden esperarse.

Cuando el médico le extienda una receta, asegúrese de que puede leerla.

En la farmacia

Cuando vaya a la farmacia, asegúrese de que la medicina que va a comprar sea la que le recetó el médico y compruebe que va acompañada del correspondiente prospecto. Si el medicamento es un líquido y tiene dudas sobre la forma de administración, pídale al farmacéutico que se lo explique.

Alargue la conversación con el médico o farmacéutico hasta que le expliquen todo de una manera que pueda entender:

¿Tiene la medicina que le han recetado algún otro nombre? ¿Cuáles?

¿Qué aspecto debe tener el medicamento que me ha recetado el médico?

¿Por qué tengo que tomarlo?

¿Cuánto debo tomar y con qué frecuencia?

¿Cuál es el mejor momento para tomarlo?

¿Durante cuánto tiempo tengo que tomarlo?

¿Tiene efectos secundarios? ¿Qué debo hacer si se presentan?

¿Qué debo hacer si se me olvida tomar una dosis?

¿Interactúa este medicamento con las otras medicinas que tomo o con algún alimento?

¿Sustituye este medicamento a algún otro que haya estado tomando?

¿Dónde y cómo debo guardarlo?

¿Cuánto tardaré en empezar a sentirme mejor?

¿Cuándo debo volver a la consulta del profesional de atención sanitaria?

¿Debo evitar la ingesta de líquidos, comida u otras sustancias o la realización de alguna actividad mientras tomo esta medicina?

¿Puedo desarrollar una resistencia, una dependencia o una adicción a este medicamento? En caso afirmativo, ¿cómo puedo evitar?

¿Dónde puedo conseguir más información sobre este medicamento?

Si la posología indica que debo tomar el medicamento cada tres o cuatro horas, ¿significa eso que debo respetar ese mismo intervalo durante la noche también?

¿Está disponible este medicamento en un envase a prueba de niños?

¿Cuál es la fecha de caducidad de este medicamento?

Cuando compre medicamentos sin receta, lea atentamente el prospecto: pueden contener ingredientes que no quiera o no deba tomar. Solicite ayuda al farmacéutico si tiene problemas para elegir el producto adecuado. En concreto, asegúrese de que puede tomar ese preparado tranquilamente si coincide que está tomando un medicamento con receta.

En el hospital

Lleve consigo sus medicinas y la lista de medicinas que está tomando siempre que vaya al hospital.

Pregúntele al médico el nombre de cada uno de los medicamentos que le ha recetado y las razones por las que debe tomarlos. En caso de que alguna otra persona le indique algo diferente podrá formular preguntas y evitar así confusiones.

Mire la medicina antes de tomársela. Si su aspecto es diferente al de su medicina habitual, pregunte por qué.

No permita que nadie le administre su medicación sin que hayan comprobado antes su historial médico. Así ayudará a evitar que le administren la medicación de otro paciente.

Esté alerta de que dicho medicamento no le produce reacciones alérgicas.

Cuando vayan a darle el alta, pídale al médico, enfermera o farmacéutico que le explique la medicación en presencia de algún miembro de su familia.

En casa

Guarde las medicinas dentro de sus envases originales etiquetados. Así podrá identificar las pastillas y seguir las indicaciones correspondientes.

No guarde los medicamentos en un lugar húmedo o expuesto a los rayos del sol, ya que la humedad, el calor y la luz pueden afectar a la eficacia e integridad de los mismos.

No guarde los medicamentos en el frigorífico a menos que se le indique que lo haga, y evite que las medicinas líquidas se congelen.

Guarde los medicamentos fuera del alcance de los niños.

No guarde los medicamentos para personas en el mismo lugar que los medicamentos para mascotas o los productos de limpieza del hogar.

No mastique, machaque ni rompa las cápsulas o comprimidos a menos que se le indique que lo haga.

Con las medicinas líquidas, utilice únicamente el dispositivo de medida que se suministra con la misma. Las cucharas y cucharillas de té que tenemos en casa no son una medida exacta.

Tenga a mano los números de teléfono del médico y del farmacéutico. Averigüe dónde hay farmacias de 24 horas por si surgiera una emergencia.

No tome los medicamentos a oscuras; aunque piense que sabe exactamente qué contiene el bote que está en su mesilla de noche, encienda la luz para asegurarse.

No tome nunca la medicina recetada a otra persona ni comparta la suya con nadie, aun cuando la otra persona parezca tener la misma enfermedad que Ud.

Lea el prospecto

Recomendamos encarecidamente a todos los pacientes que lean el prospecto que acompaña a todos los productos medicinales regulados. Este prospecto se encuentra dentro del envase original de la medicina. Si el farmacéutico ha preparado una fórmula magistral especial para Ud., debe disponer de un prospecto para todas las medicinas que dispense. No dude en solicitarlo si no se lo han entregado.

Los formatos de los prospectos varían de unos laboratorios a otros, pero normalmente deben incluir la información bajo las siguientes secciones:

Qué es y para qué se utiliza

Antes de tomar / usar

Como tomar / usar

Posibles efectos adversos

Conservación

Información adicional

Tenga en cuenta que la lectura del prospecto no debe sustituir nunca a la conversación con el médico, farmacéutico o profesional de atención sanitaria sobre la medicación que va a seguir.

© Janssen-Cilag S.A.2001-2011-Última actualización:22 noviembre 2011 
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Ver artículo http://www.janssen.es/


2 comentarios:

Paloma dijo...

Muchas gracias por esta información, Mi Marlene!
un abrazote grande.

felicidad dijo...

Palomita, eso es lo que busco....
día a día publicar artículos valiosos e importantes y de gran utilidad para todo el mundo!!!! felicidad

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