martes, 27 de marzo de 2012

0153. Preparándose para la escuela preescolar


Preparándose para la escuela preescolar
Este folleto contiene información sobre la preparación para la escuela preescolar. Después de leerlo, los padres pueden detallar:

- Consideraciones para tomar decisiones sobre los programas escolares

- Información para preparar al personal que atenderá a su hijo con pérdida auditiva

- Ideas para ayudar a que su hijo se prepare para nuevas actividades

- Sugerencias para la utilización de simples estrategias para la comunicación en la clase

¡Su hijo tiene la edad suficiente para 
la escuela preescolar! 

El primer paso es tomar una decisión sobre cómo, cuándo y dónde asistirá su niño. 

Empiecen considerando sus habilidades de comunicación. 

Tengan en cuenta los conceptos y el vocabulario que conoce su pequeño y las habilidades que desean que logre en el futuro. 

Reflexionen sobre lo que ustedes creen que es necesario en un programa y lo que los profesionales que trabajan con su hijo recomendaron como algo importante para que se concentren ahora.

No esperen hasta el cumpleaños de su niño o el comienzo de un nuevo año escolar para iniciar las preparaciones. 

La planificación puede empezar seis meses antes de cualquier cambio de servicio que deseen.
Si ustedes tienen un plan individualizado de servicios para familias (IFSP, por sus siglas en inglés), pueden tener objetivos de transición para preparar a su pequeño para la escuela preescolar. 

Si su hijo tiene o tendrá un plan de educación individual (IEP, por sus siglas en inglés), es posible que profesionales del sistema escolar se reúnan con su familia para conversar sobre el proceso necesario para escribir un plan y sobre los objetivos. 

Los planes escritos pueden ayudar a las familias que deseen obtener servicios específicos y facilitar la documentación de lo que los niños preescolares lograrán en este nuevo entorno. 

El propósito de la planificación es que el personal y los padres intercambien ideas sobre las instrucciones y se pongan de acuerdo en estrategias que fomenten el éxito.

Al considerar los servicios preescolares disponibles, pueden preguntar como una manera de reunir información. 

Existen múltiples ejemplos de preguntas que incluimos aquí para orientarlos, aunque no todas estas preguntas las haría una familia en particular. 

Elijan sólo las preguntas que crean que son más importantes para ustedes. Además, alienten a los maestros a que les hagan preguntas. 

Si reúnen información e intercambian ideas, le darán a su niño de preescolar la oportunidad de alcanzar su mayor potencial.

Preguntas que pueden hacer mientras 
consideran su decisión

La preparación de su hijo para la escuela preescolar puede ser un proceso en el que ustedes piensen en su niño, los programas disponibles, las sugerencias de los profesionales y sus derechos a los servicios. 

Cuando consideren a su pequeño y lo que desean para él en el futuro, pueden hacerse las siguientes preguntas:

1. ¿Utiliza nuestro hijo un lenguaje espontáneo con regularidad? ¿Se está comunicando como los demás niños de la misma edad?

2. ¿Puede nuestro hijo jugar solo y participar en grupos de diversos tamaños? ¿Está listo para participar en una clase diseñada para niños de la misma edad?

3. ¿Necesita nuestro hijo un programa que se concentre en las necesidades de educación especial? ¿Qué tipo de programa han sugerido los profesionales que lo conocen?

4. ¿Qué clase se está ofreciendo? ¿Es un programa de integración escolar, una clase diurna de educación especial para niños con diversas necesidades, una escuela preescolar con apoyo terapéutico, un programa específicamente diseñado sólo para niños con pérdida auditiva o un grupo comunitario para todos los niños?

5. ¿Qué derechos tenemos para solicitar y elegir servicios? ¿Quién en la comunidad puede ayudarnos a informarnos sobre lo que podemos solicitar y cómo podemos hacerlo?

6. ¿Cómo podemos encontrar a otros padres cerca nuestro que hayan tomado decisiones sobre programas para sus hijos preescolares? ¿Dónde existen adultos con pérdida auditiva y organizaciones de apoyo que puedan ayudarnos durante este proceso?

7. ¿Qué deseamos que nuestro hijo haga ahora? ¿Qué servicios han ayudado a que él progrese?

8. ¿Qué hace feliz a nuestro pequeño de preescolar? ¿Qué tipo de actividades alientan a nuestro hijo a utilizar mucho el lenguaje?

Preguntas que deben hacer sobre la escuela preescolar:

Es importante que consideren el tipo de escuela preescolar disponible para su pequeño. 

Para determinar si una clase será una buena experiencia para su hijito, arreglen una cita para visitar la escuela. 

Observen la clase “en acción” y las actividades. 

Presten atención a cómo los maestros orientan y enseñan a los niños. 

Hablen con el personal y hagan preguntas sobre lo que enseñan y los métodos que utilizan.

Entre los temas que pueden hablar con el personal se incluyen:

¿Cuál es el programa de la clase? 

¿Existen actividades divertidas que provean educación del lenguaje tanto formal como informalmente? 

¿La planificación de actividades de rutina tiene en cuenta la limitada capacidad de atención, los diferentes niveles de interés y los momentos para jugar tranquilamente?

¿Existen niños que puedan ser modelos y compañeros en lo que respecta al lenguaje?

¿Existen niños que utilicen un lenguaje apropiado para su edad a fin de que su hijo tenga muchas oportunidades de comunicarse con sus compañeros de clase? 

¿Existen actividades en que los niños aprendan unos de los otros?

¿Habrán servicios especiales de apoyo para su hijo? 

¿Se provee terapia del habla o apoyo para la utilización del lenguaje?

¿Existe algún especialista disponible para ayudar a su hijo y al maestro? (por ejemplo, terapeutas ocupacionales, maestros de niños con pérdida auditiva o psicólogos escolares).

¿Qué programa o currículum utilizan los maestros? 

¿Ponen énfasis en la adquisición de habilidades específicas o se concentran en la exploración de diversos temas?
¿Tiene el personal una serie de pautas escritas sobre qué enseñar o puede describir qué métodos educacionales se utilizan?

¿Cómo se evalúa a los niños? 

¿Documentan los maestros las habilidades de los niños utilizando listas de verificación o métodos informales?
¿Las evaluaciones formales cubren las múltiples habilidades de desarrollo tales como las motoras, de socialización o reflexión? 

¿Cómo mide la escuela el aumento del lenguaje?

¿Existe un énfasis en la capacidad de leer y escribir, y en la enseñanza del lenguaje? 

¿Se valoran las ilustraciones, palabras, libros, canciones y conversaciones en este programa? 

¿Se incluyen actividades todos los días para que los niños exploren el lenguaje y para ayudarlos a prepararse para leer?

¿Ha trabajado el personal con niños con pérdida auditiva? ¿Qué experiencia tiene el personal enseñando a estudiantes con diferentes necesidades? 

¿Qué información desean recibir los maestros?

¿Se acepta la participación de la familia?
¿Pueden observar los padres las actividades de la clase con regularidad? 

¿Qué roles pueden tener los padres para ayudar al maestro? 

Información para compartir con el maestro

Una vez que hayan decidido sobre el programa preescolar, pueden compartir la información sobre su hijito. 

Los padres pueden arreglar una reunión con el maestro antes de inscribir al niño. 

Es posible que sea la primera vez que un maestro tenga a un pequeño estudiante con pérdida auditiva en su clase. 

Los padres pueden proveer descripciones sobre el aprendizaje y comunicación de su hijo. 

Si su pequeño tiene un audífono o implante coclear, se les puede explicar la importancia de que él utilice el dispositivo todo el tiempo. 

No es conveniente abrumar al maestro con demasiados informes, pero provean detalles claros y concisos para que la transición de su hijo y la adaptación del personal sea un proceso fácil, sin complicaciones.

Algunas familias crean una carpeta de materiales para que el personal lo tenga como un recurso.

La información útil de la cual pueden hablar incluye:

1. Sugerencias breves para la escuela que se obtengan del terapeuta del habla-lenguaje, el audiólogo, el especialista en oído, nariz y garganta u otro profesional que sirva a su hijo y a su familia.

2. Si su hijo tiene un implante coclear, informes breves del equipo de implantes sobre el dispositivo y las necesidades individuales del niño.

3. Pequeñas listas de asuntos diarios para recordar. Por ejemplo, la utilización de linternas para charlas en cuartos oscuros a la hora de la siesta o que el niño no debe nadar antes de que le saquen la amplificación.

4. Explicaciones escritas sobre el equipo y palabras tranquilizadoras para disipar las preocupaciones. Por ejemplo, qué hacer si algún dispositivo auditivo se sale.

5. Materiales informativos sobre estrategias para la inclusión social, métodos para la expansión del lenguaje, técnicas educacionales para niños con pérdida auditiva u otros temas útiles.

6. Demostraciones de cómo manejar los dispositivos auditivos. Los ejemplos pueden incluir cómo cambiar una batería, cómo inspeccionar los audífonos o el implante y cómo ponérselos a su pequeño. Es posible que sea útil incluir una inspección diaria de audición del dispositivo de amplificación en la rutina diaria de la clase de su niño y detallarla en el plan de educación individualizada.

7. Respuestas a preguntas que los maestros hacen a los padres o recomendaciones que el personal necesita de otros profesionales.

8. Descripciones de los intereses del niño, las habilidades que practican en el hogar y el progreso que ya ha hecho su pequeño.

Comunicándose con el maestro:

Pueden preguntar cuál es el mejor momento y manera para comunicarse con el maestro. 

Los padres pueden comunicarse regularmente con el maestro del niño en horarios convenientes para ellos y el maestro. Esas comunicaciones pueden incluir llamadas telefónicas programadas, correos electrónicos diarios, observaciones semanales o reuniones breves. 

Puede haber un “cuaderno de comunicaciones” que el niño lleve y traiga de la escuela todos los días. 

Cualquier nueva información de citas médicas o sesiones terapéuticas pueden compartirse para mantener actualizado al personal de la escuela. 

Las familias pueden proveer información a los maestros sobre lo que prueban en el hogar, y los maestros pueden compartir información sobre las actividades de la clase y cómo los padres pueden continuarlas en el hogar. 

Las familias pueden pedirle al maestro que comparta por adelantado el vocabulario, los conceptos, las canciones o los poemas que se presentarán en la clase. 

Practicar en el hogar puede ayudar a que el niño entienda nuevas palabras e historias cuando se introduzcan en la clase. 

Los padres pueden realizar actividades en el hogar para apoyar el trabajo tenaz del personal y ayudar a que el niño utilice las habilidades escolares también en el hogar. 

Los niños con pérdida auditiva pueden beneficiarse de la exploración de ideas y palabras antes y después de que se presenten en la escuela. 

Los padres pueden pedir al maestro sugerencias sobre cómo ayudar a que su niño se prepare para la escuela preescolar.

Ustedes pueden ofrecer dar una pequeña explicación a la clase sobre la pérdida auditiva. 

Una actividad introductoria puede ayudar a que los estudiantes sean conscientes de los audífonos o el implante coclear de su hijito. 

Los compañeros de clase pueden informarse sobre maneras de llamar la atención de su niño y comunicar claramente. 

Algunas preguntas que pueden hacerse antes 
de que empiece la escuela son:

¿Cuáles serán las actividades habituales de la clase?

¿Cuáles son algunas de las canciones que se cantarán y que pueden practicar juntos en el hogar?

¿Existen libros que puedan leerse en el hogar antes de que empiece la escuela?

¿Pueden sacar algunas fotos para hacer un libro sobre experiencias?

¿Cómo pueden las sesiones de terapia del habla apoyar las actividades de la clase?

¿Se continuarán los objetivos de intervención temprana en la clase?

¿Puede tener la clase una actividad educativa sobre audición?

¿Cómo puede ayudar su familia a que la escuela sea un éxito?


Entornos de la clase

Lo más importante es lo que los niños estén aprendiendo, pero dónde están aprendiendo también puede influir en qué bien lo hagan.

Es posible que el ruido de fondo les dificulte seguir una conversación y concentrarse a algunos niños con pérdida auditiva. 

Las clases menos ruidosas son lugares que facilitan más la comunicación, cooperación y aprendizaje de los niños. 

Los padres pueden compartir lo que hacen para asegurarse de que su pequeño participe fácilmente en actividades de grupo. 

La utilización de un “sistema de FM” personal o de la clase asegura que la voz del maestro siempre suene muy cerca del niño. Además, si se ayuda al personal de la escuela a ser más consciente del impacto del ruido, probablemente tomará medidas para crear clases menos ruidosas. 

Las simples estrategias para reducir el ruido y aumentar el acceso a la comunicación pueden incluir:

Colocar alfombrillas en centros de actividades o tiras de alfombra en el trayecto hacia el escritorio del maestro.

Hacer un pequeño corte en pelotas de tenis y colocarlas en la parte inferior de las patas de las sillas, o colocar un forro de tela en los cajones de los escritorios de metal que se abren por arriba.

Agregar tableros de anuncios de corcho, tapices de tela o paneles acolchados como biombos para ayudar a absorber el sonido.

Tomar medidas para reducir el ruido ambiental cerrando las puertas o ventanas cuando haya ruido afuera, sustituyendo las luces zumbantes, apagando el equipo que no se esté utilizando y limitando los anuncios fuertes por altavoz.

Planear zonas sin ruido o actividades simultáneas con algunas tareas que incluyan mucho sonido y algunas no, para que disminuya el ruido general.

Evitar pararse en frente de ventanas resplandecientes cuando uno se esté dirigiendo a la clase porque es difícil ver el rostro de la persona que habla. 

Hablar a un ritmo normal y no enfatizar demasiado las palabras o gritar. 

Además, señalar al niño que esté hablando para que sea claro quién está hablando en la clase.

Permitir un tiempo adicional para contestar o utilizar preguntas abiertas para alentar a los niños a utilizar más lenguaje.

Proveer tanto indicaciones auditivas como visuales para cambiar actividades o dar instrucciones (por ejemplo, el son de un tambor o un destello de luz).

En este folleto les ofrecemos muchas sugerencias y preguntas como orientación mientras ustedes y su pequeño se preparan para comenzar la escuela preescolar. Pueden optar por concentrarse en los ejemplos de sólo un área o elegir una idea de cada sección. Decidan qué es más apropiado para su situación. Pueden utilizar estos ejemplos pero luego crear una lista diferente de prioridades.

Recuerden, ustedes son los que entienden más a su niño, y los que conocen sus necesidades y habilidades. Podrán ver cómo se satisfacen sus necesidades y cómo se fortalecen sus habilidades en la escuela preescolar. 

¡Juntos, ustedes y el maestro, pueden ayudar a que su hijito comience la escuela exitosamente!

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