martes, 5 de febrero de 2013

0340. Síndrome de Meniere, algo más que un vértigo


Enfermedad de Ménière,
Es un trastorno del oído interno que afecta
el equilibrio y la audición.

 
La enfermedad de Ménière es un trastorno del oído interno. Puede causar un mareo severo, un sonido de rugido en el oído llamado tinnitus, pérdida de la audición que aparece y desaparece y la sensación de presión o dolor en el oído. Suele afectar sólo un oído. Es una causa común de sordera.

Algunas personas que sufren de la enfermedad de Ménière tienen ataques. Estos pueden ocurrir sin aviso o luego de un corto período donde la persona sufrió de tinnitus o sintió presión o dolor en el oído afectado. Algunas personas tienen solo un ataque de vértigo de vez en cuando y otras pueden tener ataques más frecuentemente durante varios días. Otras personas con la enfermedad tiene ataques tan fuertes donde el mareo es tan intenso que pierden el equilibrio y se caen.

Los científicos todavía no conocen la causa. Se cree que tiene que ver con los niveles o la mezcla de líquidos en los canales del oído interno. Los doctores diagnostican esta enfermedad basándose en un examen físico y los síntomas. Una prueba de audición puede examinar cuán afectada esta su audición.

No existe una cura. Se puede controlar la enfermedad con medicamentos para el mareo, limitando la sal en su dieta y tomando diuréticos (pastillas que ayudan al cuerpo a eliminar los líquidos adicionales). La inserción de un aparato en el oído externo que impulsa aire al oído medio puede ayudar. Los casos severos pueden requerir cirugía.
(NIH: Instituto Nacional de la Sordera y otros Trastornos de la Comunicación)

Causas

El oído interno contiene tubos llenos de líquido llamados laberintos. Estos canales, junto con un nervio en el cráneo, ayudan a interpretar la posición del cuerpo y mantener el equilibrio.

Se desconoce la causa exacta de la enfermedad de Ménière. Puede ocurrir cuando la presión del líquido en parte del oído interno llega a estar demasiado alta.

En algunos casos, la enfermedad de Ménière puede estar relacionada con:
Traumatismo craneal
Infección del oído medio o interno

Otros factores de riesgo son:
Consumo de alcohol
Alergias
Antecedentes familiares
Enfermedad viral reciente
Tabaquismo
Estrés
Uso de ciertos medicamentos

La enfermedad de Ménière es un trastorno bastante común.

Síntomas

Los ataques o episodios de la enfermedad de Ménière a menudo comienzan sin aviso. Pueden ocurrir diariamente o apenas una vez al año. La gravedad de cada episodio puede variar.

La enfermedad de Ménière generalmente tiene cuatro síntomas principales:
Hipoacusia variable
Presión en el oído
Zumbido o retumbo en el oído afectado, llamado tinnitus
Vértigo o mareo

El vértigo intenso es el síntoma que causa la mayoría de los problemas. Con vértigo, usted siente como si estuviera girando o moviéndose o como si el mundo estuviera girando a su alrededor.

Con frecuencia se presentan náuseas, vómitos y sudoración intensos.

Los síntomas empeoran con el movimiento súbito.
Con frecuencia, usted necesitará acostarse.

Usted puede sentirse mareado o sin equilibrio desde 20 minutos hasta 24 horas.

La hipoacusia generalmente sólo es en uno de los oídos, pero puede afectar a ambos.

La audición tiende a recuperarse entre ataques, pero empeora con el tiempo.

La audición de baja frecuencia se pierde primero.

Usted también puede tener retumbos o zumbidos en el oído (tinnitus) junto con una sensación de presión en el oído.

Otros síntomas abarcan:
Diarrea
Dolores de cabeza
Dolor o molestia en el abdomen
Náuseas y vómitos
Movimientos incontrolables del ojo

Pruebas y exámenes

Un examen del cerebro y el sistema nervioso puede mostrar problemas con la audición, el equilibrio o el movimiento de los ojos.

Una audiometría o audiología mostrará la hipoacusia que se presenta con la enfermedad de Ménière. La audición puede estar cerca de lo normal después de un ataque.

Un examen de estimulación calórica comprueba los reflejos oculares por medio del calentamiento y enfriamiento del oído interno con agua. Los resultados del examen que no están dentro del rango normal pueden ser un signo de enfermedad de Ménière.

Estos exámenes también se pueden hacer para buscar otras causas de vértigo:
Electrococleografía (ECOG)
Electronistagmografía (ENG) o videonistagmografía (VNG)
Resonancia magnética de la cabeza

Tratamiento

No se conoce cura para la enfermedad de Ménière. Sin embargo, los cambios en el estilo de vida y algunos tratamientos pueden ayudar a aliviar los síntomas.

El médico puede sugerir formas de disminuir la cantidad de líquido en el cuerpo. Esto con frecuencia puede ayudar a controlar los síntomas.

Los diuréticos pueden ayudar a aliviar la presión del líquido en el oído interno.

Una dieta baja en sal también puede ayudar.

Para ayudar con los síntomas y estar a salvo:
Evite los movimientos súbitos, los cuales pueden empeorar los síntomas. Usted puede necesitar ayuda para caminar durante los ataques.

Evite las luces brillantes, la televisión y leer durante los ataques, debido a que esto puede empeorar los síntomas.

No maneje, opere maquinaria pesada ni escale hasta una semana después de que sus síntomas desaparezcan. Un episodio de mareo súbito durante estas actividades puede ser peligroso.

Manténgase quieto y descanse cuando tenga síntomas.
Aumente gradualmente la actividad después de los episodios.

Los síntomas de la enfermedad de Ménière pueden causar estrés.

Busque opciones de un estilo de vida saludable para que le ayude a enfrentar esto:
Consuma una alimentación saludable y bien equilibrada. No coma en exceso.
Haga ejercicios regularmente, de ser posible.
Duerma lo suficiente.
Reduzca la cafeína y el alcohol.

Ayude a aliviar el estrés mediante técnicas de relajación, como:
Imágenes guiadas
Meditación
Relajación muscular progresiva
Tai chi
Yoga

Su médico le puede recetar:
Antinauseosos para aliviar las náuseas y los vómitos.

Diazepam (Valium) o medicamentos para el mareo como meclizina (Antivert, Bonine, Dramamine) para aliviar el mareo y el vértigo.

Usted puede necesitar cirugía del oído si sus síntomas son graves y no responden a otro tratamiento.

La cirugía para cortar el nervio vestibular ayuda a controlar el vértigo y no daña la audición.

Inyectar esteroides o un antibiótico llamado gentamicina directamente en el oído medio puede ayudar a controlar el vértigo.

Extirpar parte del oído interno (laberintectomía) ayuda a tratar el vértigo, pero causa hipoacusia total.

Se pueden necesitar audífonos o implante coclear para la hipoacusia grave. Expectativas (pronóstico)

La enfermedad de Ménière con frecuencia se puede controlar con tratamiento. La afección puede mejorar por sí sola. Sin embargo, esta enfermedad puede ser crónica o discapacitante.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si presenta síntomas de la enfermedad de Ménière, como hipoacusia, zumbidos en los oídos o vértigo, o si éstos empeoran.

Prevención

La enfermedad de Ménière no se puede prevenir. Tratar los síntomas iniciales de inmediato puede ayudar a prevenir el empeoramiento de la afección. El tratamiento de una infección de oído y otros trastornos conexos puede servir.

Nombres alternativos

Hidropesía endolinfática; Hidropesía; Vértigo y enfermedad de Ménière; Mareo y enfermedad de Ménière

Referencias

Crane BT, Schessel DA, Nedzelski J, Minor LB. Peripheral vestibular disorders. In: Cummings CW, Flint PW, Haughey BH, et al, eds. Otolaryngology: Head & Neck Surgery. 5th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier;2010:chap 165.

Phillips JS, Westerberg B. Intratympanic steroids for Ménière's disease or syndrome. Cochrane Database Syst Rev. 2011 Jul 6;(7):CD008514.

Post RE, Dickerson LM. Dizziness: a diagnostic approach. Am Fam Physician. 2010;82:361-369.

Pullens B, van Benthem PP. Intratympanic gentamicin for Ménière's disease or syndrome. Cochrane Database Syst Rev. 2011 Mar 16;(3):CD008234.
Actualizado: 9/25/2013

Versión en inglés revisada por: Joseph V. Campellone, MD, Department of Neurology, Cooper University Hospital, Camden, NJ. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Bethanne Black, and the A.D.A.M. Editorial team.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/

SINDROME DE MENIERE:
algo más que un vértigo...
Sudor frío, vértigo, náuseas, mareo o zumbido de oídos son algunos de sus síntomas

Por: Angeles López
elmundo.es salud
Madrid (España), 19 de octubre de 2007


Muchas personas piensan que es un tumor. Los síntomas del síndrome de Menière aparecen de forma brusca y generan un grado importante de incapacidad. La evolución de esta enfermedad del oído es como el curso del Guadiana, da la cara y luego desaparece hasta que, de forma súbita, los vértigos, los ruidos y la falta de audición vuelven.

El oído interno o laberinto contiene la endolinfa, un fluido que acompaña el movimiento de la cabeza y que hace que los receptores nerviosos del laberinto envíen una señal al cerebro sobre la posición del cuerpo y su orientación. En las personas con síndrome de Meniere hay una hiperproducción de este fluido que aumenta la tensión interna y genera una inflamación del laberinto. Esto produce un daño en la función auditiva y en el equilibrio.

Quienes lo padecen dicen que, cuando aparecen las crisis, es insufrible: sudor frío, vértigo, náuseas, vómitos, mareo, fuerte zumbido de oídos y gran malestar. Algunos hablan también de distorsión de las imágenes, de forma similar a las figuras que muestran varios lienzos de Vicent Van Gogh. De hecho, un trabajo publicado hace unos años en la revista 'Journal of the American Medical Association' relacionaba esta enfermedad con el célebre pintor.

"La revisión de 796 cartas personales dirigidas a familiares y amigos escritas entre 1884 y su suicidio en 1890 revela un hombre con permanente control de su razón y que sufría graves ataques de vértigo incapacitantes y repetitivos", aseveraban los autores, investigadores del Instituto Neurológico de Colorado (EEUU).

Tuviera o no Van Gogh esta enfermedad, se estima que cada año unas 100.000 personas desarrollan síndrome de Menière. La razón por la que aumentan los niveles de endolinfa se desconoce, aunque existen diferentes hipótesis: mala circulación sanguínea, malformaciones congénitas del oído interno, debido a la sífilis u otras infecciones, como consecuencia de traumatismos o por el consumo de ciertas sustancias como algunos medicamentos.

Un paciente, una enfermedad

Suele afectar a personas de treinta años o más. La enfermedad, tanto en su inicio como en su evolución, varía mucho de unas personas a otras. En algunos casos comienza con la aparición de acúfenos (ruidos) y una leve pérdida auditiva en sólo un oído. En otros, el paciente no presenta ninguna anomalía hasta que sufre una crisis de vértigo. "Por eso es muy importante que cualquier persona que tenga ruidos acuda al otorrino", afirma Eduardo Martín Sanz, del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Casa Salud de Valencia.

Las crisis tienen una duración e intensidad variable que va de unos 20 minutos a varias horas o días. Durante éstas, el paciente oye constantemente ruidos (algunos lo describen como tener el sonido de una batidora en el interior de la cabeza), tiene náuseas y no puede moverse con normalidad debido a los vértigos.

Tras la crisis, el vértigo desaparece pero la persona sigue estando en una situación muy inestable durante los siguientes días. La frecuencia de estos episodios también varía en cada paciente. Según algunos estudios, con el tiempo las crisis cada vez son más habituales y graves, aunque no todas las investigaciones comparten esta conclusión.

"Su evolución es muy caprichosa, lo que hace difícil valorar la eficacia de los tratamientos. Unos pacientes tienen crisis cada varios meses y otros tardan años en desarrollar otro episodio. A veces no sabemos si esto es por la terapia que le prescribimos o porque en esa persona la enfermedad funciona así", explica Bartolomé Escola, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Lo primero que los especialistas intentan hacer cuando una persona acude a su consulta con estos síntomas es establecer un diagnóstico. "Ofrecer el nombre de lo que les ocurre y que sea esperable [la crisis], genera a los pacientes menos discapacidad. Muchas personas llegan muy asustadas a la consulta porque piensan que tienen un tumor", explica Martín Sanz.

Diferentes pruebas como la videonistagmografía (registro de los movimientos de los ojos cuando el paciente está en distintas posiciones) o la medición de la audición y la descripción de los síntomas permiten saber si se trata de este trastorno y qué oído es el afectado.

De la dieta al quirófano

La mayoría de los especialistas recurren a un tratamiento 'in crescendo'. Primero establecen cambios en la dieta que consisten básicamente en la reducción de la cantidad de sal, aunque también se aconseja reducir o eliminar el café, los frutos secos, el tabaco, etc. Algunos estudios hablan de una cierta eficacia de esta medida. Pero a ella se le suele unir un tratamiento médico, fundamentalmente se administran vasodilatadores y diuréticos para intentar reducir el volumen de líquido en el oído y algunos fármacos para disminuir los vértigos y las náuseas.

"La tasa de éxito es muy variable, aunque podríamos hablar que con esta terapia se controla en torno al 80% de los pacientes", señala Soledad Boleas, médico del Servicio de Otorrinolaringología de la Clínica Universitaria de Navarra.

Para aquellas personas que no responden a estos medicamentos, existen otras alternativas, en función de cuál sea el grado de la pérdida de audición, el número de crisis y la evolución del paciente se opta por una u otra medida. "El primer paso sería la inyección de corticoides intratimpánicos para bajar la inflamación, y que suelen lograr una mejoría importante al principio, aunque su efecto disminuye con el tiempo", aclara Martín Sanz.

Si el paciente recae, se recurre a la gentamicina, un antibiótico, que daña el oído interno, el responsable del equilibrio, con lo que el cerebro del paciente no recibe señales incorrectas y remiten los vértigos. El principal problema es que, en ocasiones, lesiona también las células de la audición, por lo que no se recomienda esta terapia si la persona no sufre, debido a esta enfermedad, una pérdida auditiva importante.

Si se tiene alergia a este antibiótico o el fármaco no funciona, se puede recurrir a la cirugía. "Es una solución más radical. Hay dos técnicas: la neurotomía o sección quirúrgica del nervio vestibular y la laberintectomía, o extirpación del laberinto", comenta Bartolomé Escola.

En la primera se preserva la audición residual, pero la técnica es más agresiva ya que el cirujano debe abrir a nivel de la fosa posterior de la cabeza y, aunque la eficacia es de casi el 100% (consigue eliminar los síntomas del Meniere), el riesgo de complicaciones es mayor. En cambio, la laberintectomía es un tratamiento que conlleva menos riesgo, ya que la incisión se hace por detrás de la oreja, pero sólo está indicado en aquellas personas que no tienen audición, ya que al extirpar el laberinto se pierde completamente la audición de ese oído.


http://www.elmundo.es/elmundosalud/

Amigos les publico un "comentario" hecho en mi BLOG sobre esta enfermedad: Síndrome de Meniere.

Bariloche, Argentina, septiembre 17 de 2011.
Silvia nos escribe:

Hola "Felicidad",

Siempre fui una persona muy sana, mi único problema fueron mis oídos y nunca en mi vida había pasado por un quirófano. Esta demás decir el susto que tenia, es mas yo me operé muy lejos de la cuidad donde vivo, así que todo se complicaba aun mas...

Les cuento un poquito mi historia:

Actualmente tengo 52 años y vivo en Bariloche, Argentina. A los 18 años empecé con un sumbido en los oídos, a los pocos días me dio un mareo muy fuerte, estando en el suelo sentía que se me daba vuelta todo, !!!eran realmente muy violentos!!! estos episodios se repetían diariamente y duraban aproximadamente 2 horas. Se imaginaran ustedes en que estado quedaba después de estar 2 horas en el infierno... Para colmo los mareos no me daban ningún aviso, caía al suelo en cualquier momento. Me sentía muy insegura, ya que no podía estar sola nunca.
Peregriné de medico en medico y nadie sabia lo que tenia, hasta que descubrieron que eran los oídos (estoy hablando de hace 30 años a tras).
Mis padres me llevaron a Buenos Aires, me atendió el Dr Juan Manuel Tato, una eminencia en oídos.
Hicieron muchos estudios y diagnosticaron "Síndrome de Meniere" es una enfermedad del oído interno, que no se sabe el origen y lentamente te deja en el silencio total.
Solo pudieron parar los mareos con un tratamiento que duro como 1 año, todos los días venia una enfermera a mi casa y me ponía suero con un preparado especial durante 1 hora.
Gracias a Dios los mareos se fueron, pero la perdida auditiva sin piedad continuó su curso, no hubo forma de pararla y a los 50 años ya no había audífono que me ayudara a discriminar las palabras.
Fue así fue como empecé a averiguar sobre el implante coclear.
Yo realmente como usuaria del implante coclear Harmony de Advanced Bionics, solo puedo decir que estoy RE FELIZ!!!!
Es increíble como funciona, superó totalmente mis expectativas de lo que tenia pensado que me daría el IC. Hoy después de 15 meses de implantada, puedo decir que estoy casi normal en cuanto audición y todavía faltan varias calibraciones mas.
!!!Mi vida cambio totalmente!!! Volví a ser Silvia de hace mucho tiempo atrás, cuando era feliz, sin imaginarme lo que me iba a deparar el destino.. una enfermedad que me llevo al silencio total.
Dios, la ciencia y todo el equipo médico que me acompañó hasta el día de hoy, me dieron la posibilidad de volver a escuchar por medio de mi implante coclear. !!!volví a vivir!!!
!!!Yo también soy una chica FELIZ!!!
Te mando un beso enorme, desde Bariloche, Argentina
SILVIA

Si deseas leer más sobre el tema, ingresa aqui:
- Artículo 0047: ¿Cual es la enfermendad de Meniere?
http://implantadacoclearfeliz.blogspot.com/2011/10/47-sindrome-de-meniere.html 
- Artículo 0018: Acúfenos o Tinnitus 
http://implantadacoclearfeliz.blogspot.com/2011/09/18-acufenos-o-tinnitus.html

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