domingo, 22 de junio de 2014

0565. “Vivo con la esperanza de volver a distinguir las caras de mi familia” - Parte II

Aurora Castillo invidente microchip

Parte II 
“Vivo con la esperanza de volver a distinguir 
las caras de mi familia” 
La palaciega Aurora Castillo está recuperándose aún de la sorprendente intervención que, mediante la implantación de un chip en la retina, le ha devuelto parte de la vista 
Por: José Gallego Espina 
Junio 19 de 2014 

¿Qué sintió cuando se conectó el chip y volvió a ver algo? 

Mucha emoción y alegría. Era la primera prueba ysolo vi ráfagas de una luz blanca y preciosa, pero era justo lo que tenía que ver. Todavía no distingo formas. Me tengo que ir adaptando poco a poco. 

¿Cómo perdió la vista? 

Debido a una enfermedad degenerativa que comenzó con 13 años. Hasta entonces veía normal. Se empieza viendo peor en la oscuridad.Luego no puedes leer, no ves las caras y poco a poco vas dejando de percibir las formas. Ahora solo percibo luz. Sé si es de día o de noche. 

¿Cuándo terminó de perder la vista por completo? 

Llevo así 15 años. Iba a los médicos, pero me decían que no había ninguna solución. Simplemente eran revisiones oftalmológicas para controlarme la evolución. Sin remedio. 

¿Cómo se afronta la vida cuando con 13 años le sueltan esa bomba? 

Al principio muy mal. Con 13 años tuve que dejar muchas cosas. Hoy hay más avances y puedes estudiar pese a no ver, pero entonces no era posible. Abandoné el colegio. Por suerte, cuando fui mayor entré en la ONCE y me enseñaron braille y a desenvolverme en la vida. Pasé a vender cupones enSevilla y Los Palacios. En los últimos años ya lo dejé. 

¿Recuerda lo último que vio? 

Imposible. No es de un día para otro. Fui perdiendo vista poco a poco, no te das cuenta hasta que ya no ves. 

¿Y se olvida cómo se ve el mundo? 

Para nada. Lo recuerdo todo perfectamente. 

A pesar de su problema de visión, usted ha llevado una vida plena, creando una familia con dos hijos. 

Sí, dentro de mis posibilidades y con ayuda de la ONCE. Cuando no ves se desarrollan mucho más los otros sentidos, como el olfato y el oído. Hay que vivir. Si te pones a pensar «por qué a mí» o «que no puedo hacer esto o lo otro»… Cuando salgo muchas veces pienso que no tengo alicientes para hacerlo, pero hay que seguir con la vida. Tengo una hija mayor y otro pequeñín. 

¿Cómo conoció esta técnica? 

En enero salió en un telediario y un familiar me lo dijo. Buscamos en internet y encontré la clínica Barraquer. Llamé y pedí cita. Quería que por lo menos me vieran para que me dijeran si era apta. Ahí empezó todo. 

¿Cómo fue ese proceso? 

Vine a Barcelona a que me viera el doctor. Me miró la retina y me hizo varias preguntas. De primeras me dijo que tenía que estudiarme y que era apta. Vine más veces y analizaron mi caso técnicos venidos de EE.UU. 

Es una intervención muy cara. 

Cuesta más de 100.000 euros. Cuando me dijeron que era apta me dijeron también que había otros candidatos. Imagino que en la elección influyó mi buen estado de ánimo. Yo nunca pedí que me pagaran la operación. Yo estaba dispuesta a buscar el dinero de la forma que fuera, en la televisión o haciendo lo que tuviera que hacer. Pero la fundación de la clínica se hizo cargo de todo. 

¿Animaría a las personas que padecen su enfermedad a operarse? 

Sin dudarlo. Es una experiencia que a mí ya me ha empezado a cambiar la vida, y eso que todavía no he veo. Ahora comenzamos la rehabilitación y me van a reenseñar a ver. 

¿Cómo funciona el dispositivo que le han instalado en el ojo? 

Me han implantado un chip en la retina. Debo ponerme unas gafas que llevan una microcámara de alta definición en el puente. Desde ahí se recogerán las imágenes, que se mandan a un procesador que debo llevar en la cintura, como si fuera un pequeño ordenador. Una vez que las imágenes son tratadas ahí a través de un programa informático, se vuelven a enviar a las gafas, que por ondas de baja frecuencia las reenvía al chip, que ya lo lanza al cerebro a través del nervio óptico. El cerebro interpreta esa información, y entonces veo. La experiencia es inolvidable. Cuando hicimos la prueba, podía ver la luz incluso con los ojos cerrados.Hay que tener en cuenta que no se ve con los ojos, sino con el cerebro.Los ojos son solo la cámara. 

¿Podrá recuperar toda la visión? 

La recuperación no será total. Veré las formas de las personas, objetos, siluetas y movimientos. Las caras no las distinguiré, ni los colores. Pero para mí, de no ver nada a ver eso… es un milagro. Además, esta técnica puede seguir avanzando. Vivo con la esperanza de volver a ver en color y a distinguir las caras de mi familia. Siguen investigando para perfeccionar el software y el chip. Pero con esto ya estoy satisfecha. 

¿Qué tiene ganas de volver a ver? 

En principio, a mis hijos, mi familia, mi perro guía, las formas… Echo de menos todo. Me gustaría mucho ver una imagen de Semana Santa, la Virgen del Rocío y la Macarena. 


Recupera la visión después de 30 años 
gracias a un microchip 

Una mujer ciega, la andaluza Aurora Castilla, es la primera española que ha recuperado parte de la visión gracias a la implantación de un microchip. 

Aurora, natural de Sevilla, de 42 años, ciega desde los 13 años por una retinosis pigmentaria y madre de dos hijas, se ha convertido en la primera invidente de España a la que han implantado, con éxito, un chip de visión artificial Argus II, ha informado hoy la clínica oftalmológica Barraquer de Barcelona. 

El pasado jueves 12 de junio el oftalmólogo cirujano Jeroni Nadal, coordinador del Departamento de Vítreo-retina del Centro de Oftalmología Barraquer, operó a Aurora en una compleja intervención que duró más de 3 horas y en la que participaron una decena de especialistas, entre ellos los ingenieros que han desarrollado el chip. 

Según el centro oftalmológico, el postoperatorio de Aurora ha cursado con normalidad hasta hoy, cuando han conectado el chip intraocular con el dispositivo externo de ARGUS II y la mujer ha comprobado por primera vez que ha recuperado parte de su visión. 

El chip implantado va conectado a un equipo que dispone de una cámara de vídeo en miniatura ubicada en las gafas de la paciente que capta las imágenes de la vida real, y a través de impulsos eléctricos se estimula directamente la retina interna. 

Según el doctor Nadal, la paciente, que hoy sólo ha estado cinco minutos expuesta a la luz, podrá volver a ver sombras y contornos de los objetos “lo que le posibilitará una mejor interacción con su entorno y autonomía”. 

De hecho, la mujer, que verá sombras y contornos en blanco y negro, ha explicado hoy que ha podido ver “un destello de luz, y para mí ha sido una emoción muy grande”. 

Para Aurora será muy importante “por lo menos ver que hay alguien delante mío, algo que se mueve, porque en casa a veces no se acuerdan y dejan las puertas o las ventanas abiertas y me doy golpes”, ha declarado. 

Nadal ha explicado que la paciente deberá someterse ahora a un proceso de entrenamiento de la vista y que podrá ver si hay una luz o una televisión encendida o alguien se mueve delante suyo. 

Al tratarse de la primera paciente que se somete a este implante en España, la Fundación Barraquer ha financiado los 100.000 euros que ha costado la intervención. 

Según ha explicado la clínica Barraquer, la retinosis pigmentaria que sufre la mujer es la causa más frecuente de degeneración hereditaria de la retina, y su origen es una alteración de los genes. 

Ver noticia y video aquí... 

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