viernes, 11 de julio de 2014

0568. Historia de como fué el proceso de la creación del implante coclear


HISTORIA DEL IMPLANTE COCLEAR
Escrita por: Prof. Dr. Jorge A. Schwartzman
Hospital Británico de Buenos Aires, Argentina
Publicado en: Revista Integración, número 22, 
Abril 2002, España

Luigi Galvani en Italia, trabajando en la disección de la pata de una rana, accidentalmente fue tocado por una chispa eléctrica generada por una máquina eléctrica que tenía a su costado y para su gran asombro, observó como la pata se contraía y lo atribuyó a un fluido eléctrico transportado por el nervio ciático de la rana. Publicó esta experiencia  en 1791, en su tratado: De viribus electricitates in motu musculari.

Alessandro Volta (1745-1827) inventa la primera pila eléctrica, llamada pila de Volta y prueba de estimular con ella los ojos, la lengua y los oídos. En su propio oído, en el canal auditivo externo, coloca dos electrodos con puntas redondeadas y hace pasar entre ellos una corriente de 50 voltios, teniendo como consecuencia sensaciones auditivas. En 1800 comunica en una carta la presidente de la Royal Society: " En el momento que cerré el circuito comencé a sentir un sonido, mejor dicho un ruido....lo seguí sintiendo incesantemente mientras mantuve pasando la corriente....cesó inmediatamente que interrumpí el paso de la corriente".

Andreev, Gersuni y Volkov, en 1932 comunican su trabajo: " Excitabilidad eléctrica del oído humano. Efecto de las corrientes alternas sobre el aparato auditivo afectado". Sale publicado en el Jour Physiol Rusia en 1935.

André Djourno en Francia en 1953 inicia sus trabajos estimulando con electricidad diversos nervios, insertando electrodos en los mismos. En 1957, es consultado por un otorrinolaringólogo francés, Charles Eyriés, sobre la posibilidad de implantar una paciente que había quedado sorda y con parálisis facial como consecuencia de una cirugía previa para extirpar un colesteatoma del oído medio. La paciente es implantada el 25 de febrero de 1957 colocándosele un electrodo en el nervio sacular de su oído. La paciente vuelve a escuchar sonidos y a comprender algunas pocas palabras, pero con el tiempo deja de funcionar. Charles Eyriés la vuelve a implantar con éxito por un tiempo, pero al dejar de funcionar nuevamente, no insisten y no implantan más pacientes. André Djourno creía que sus trabajos eran para el beneficio de la humanidad y que por ende no podía lucrar con los mismos, así que no registra su invención y se niega a vender derechos a firmas comerciales, es posiblemente por esto, que al quedarse sin fondos para su investigación, no pudo continuar implantando.




En 1958, Maspetiol, otro médico francés, implanta una paciente de origen vietnamita con resultados similares a los de Djourno. Luego de esto, dejan de implantar en Francia. Sin embargo, Djourno continúa estimulando el oído en lo que hoy sería el Test de Estimulación del Promontorio, que utilizamos para saber si el implante tiene posibilidades de éxito al seleccionar los casos.

Blair Simmons, de la Stanford University, en San Francisco, en 1964, implanta un paciente con múltiple electrodos pero sus electrodos no son muy alentadores y por ello abandona su proyecto.

Michelson, en 1968, inserta electrodos dentro de la cóclea de animales y demuestra contra lo que se creía que los mismos pueden mantenerse durante mucho tiempo en la misma sin que se produjera daño a sus células.

Hacia fines de la década del 60, William F. House, de Los Angeles, USA, implanta varios electrodos en el interior de  la cóclea de un profesor que queda sordo como consecuencia de una infección. En aquel entonces los cables salían a través de la piel y se conectaban a computadoras y generadores de estímulo eléctricos que ocupaban todo un escritorio. Nosotros tuvimos la suerte de ganarnos una Beca de la Universidad de Buenos Aires y estuvimos trabajando con el Dr. House durante 1970 hasta 1972. Los días miércoles por la noche nos reuníamos en el laboratorio de Jack Urban, un ex ingeniero de la NASA quien aplicaba todos sus conocimientos adquiridos en la Agencia Aeroespacial para mejorar la cirugía del oído. Con el tiempo y mucho esfuerzo de todo el equipo y del paciente, se logra en 1973, el primer implante portátil, que el paciente podía llevar con si mismo todo el tiempo. En ese entonces los cables de los electrodos llegaban a una especie de enchufe de baquelita que atornillado al hueso de detrás de la oreja, salía a través de la piel. Como es lógico, eran frecuentes las infecciones de la piel alrededor de este enchufe.

El Dr. House crea varios centros de co-investigadores dentro de USA, y también en el extranjero, elegiéndonos a nosotros como uno de ellos. En 1979 realizamos el primer implante de latinoamérica, en el Hospital Británico de Buenos Aires, del cual nos desempeñamos como Chairman del Departamento de Otorrinolaringología. Todo este proyecto de co-investigación era extrictamente supervisado por la FDA (Agencia de Drogas y Alimentos de USA). El implante que utilizábamos por ese entonces era de un (1) solo canal y solo permitía discriminar ruidos y ayudar mucho a la labiolectura.



En 1978 y 1989 el profesor Graeme Clark, de la Universidad de Melbourne, Australia, implanta sus primeros dos (2) pacientes con implantes multicanal y con moderna tecnología de estimulación y estrategia de codificación, logra que estos dos (2) pacientes comprendan la palabra sin necesidad de labiolectura. En 1981 ya está disponible el primer implante coclear Nucleus 22 desarrollado por Clark en colaboración con la firma Australiana Nucleus. En 1985 es aprobado por la FDA para ser utilizado en pacientes en USA y nosotros en Marzo de 1987 implantamos los tres (3) primeros casos de Latinoamérica con éxito total. Dos casos eran post-locutivos y uno era pre-locutivo. Siendo el primer centro tuvimos la oportunidad de implantar pacientes de Argentina, Chile, Brasil y uno de Italia. En Junio de 1998 la FDA autoriza la implantación en niños mayores de dos (2) años y casi inmediatamente nosotros iniciamos la implantación de los primeros niños implantados de Latinoamérica.

En 1998 la FDA autoriza la implantación en niños menores de dos (2) años y en el año 2000 se autoriza la implantación no solo de las sorderas profundas sino también de las sorderas severas. Hoy en día ya se ha iniciado la implantación de ambos oídos de los pacientes.
Existen en la actualidad varias fábricas de implantes cocleares en el mundo como:
Cochlear Corporation  (Australia),
Advanced Bionics Corporation (USA),
MED-EL Corporation (Austria).

Todos son excelentes y ofrecen la posibilidad de elegir entre todos ellos; son de gran confiabilidad y excelentes resultados.

Artículo escrito por:
Profesor Dr. Jorge A. Schwartzman
Hospital Británico de Buenos Aires, Argentina
Publicado en: Revista Integración, número 22, 
Abril 2002, España

Ver artículo   http://www.implantecoclear.org/

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