martes, 15 de julio de 2014

0571. ¿Oye, pero no entiende?


¿Oye, pero no entiende?

Dr. Pascual ESTRADA ESTRADA
Otorrinolaringólogo y Cirujano de Cuello

En variadas ocasiones hemos visto o escuchado este anuncio, haciendo referencia a nuestra audición y a la necesidad de usar un aparato para la sordera.

Pero la audición es mucho más que eso, se trata de un órgano especializado, que controla no sólo nuestra audición sino también el equilibrio, a través de un nervio craneal llamado el octavo par o estatoacústico.

Tenemos dos oídos, situados a cada lado de nuestra cabeza para que nos proporcionen una audición de tipo estereofónico y así evitamos la molestia de tener que mover la cabeza hacia el sitio donde se origina algún sonido. Todas las partes que integran el oído son importantes; el oído externo está formado por el pabellón auricular u oreja y el conducto auditivo externo, los cuales permiten que el sonido se dirija hacia el tímpano, membrana que separa el oído externo del oído medio.

El oído medio o caja timpánica contiene en su interior a la cadena de huesecillos del oído (martillo, yunque y estribo) los cuales funcionan como un sistema de palancas que van transmitiendo las vibraciones que el sonido produce al chocar contra el tímpano y que son transmitidas por los huesecillos hasta el nervio de la audición (coclear) que se encuentra en el oído interno junto con el nervio del equilibrio (vestibular).

Para que los huesecillos puedan moverse es necesario que esa caja del oído medio esté llena de aire, el cual llega desde la nariz a través de un conducto llamado trompa de Eustaquio.

Todas estas estructuras pueden alterarse por algún padecimiento y provocarnos molestias como son la sordera o el vértigo. Algunos ejemplos de estas alteraciones podrían ser: Tener una oreja muy pequeña o incluso ausente (problema congénito relacionado con infección por el virus de la rubéola en los primeros tres meses del embarazo) o afección del conducto auditivo externo siendo éste muy estrecho o inclusive inexistente, lo cual provoca sordera al no poder pasar el sonido del exterior hacia el oído interno; igual situación sucede con el tan habitual tapón de cerumen, que las personas "muy limpias" se provocan cuando utilizan cotonetes para limpiarse los oídos.

A nivel del oído medio, un tímpano roto ya sea por algún golpe o por introducir objetos, a menudo puntiagudos en el conducto auditivo con la finalidad de rascarse o limpiarse el oído y que accidentalmente perforan la membrana timpánica, lo cual impide que exista una adecuada transmisión del sonido. Otro problema es la falta de una buena ventilación del oído medio provocado por una trompa de Eustaquio que no funciona adecuadamente por problemas originados en la nariz o garganta y dan lugar a una sordera o a una infección del oído; una situación más es la falta de movilidad de los huesecillos, específicamente el estribo, cuando existe depósito de hueso duro a su alrededor (otoesclerosis).

Por último, problemas a nivel del oído interno que afectan al mismo nervio auditivo debido a infecciones de vías respiratorias de tipo viral o bacteriano, traumatismos, ruido intenso en forma prolongada o en forma súbita, diabetes, presión arterial alta, la edad, el síndrome de Meniére o los tumores del octavo par, que además de sordera provocan zumbido de oído y alteraciones del equilibrio (vértigo o mareo).

Para investigar todo esto es necesario ser examinado por el médico especialista en OTORRINOLARINGOLOGÍA, quien explorará en forma dirigida las áreas del oído, nariz y garganta ya que cualquiera de ellas puede ser responsable de la sordera; además realizará el estudio específico de la audición que es la AUDIOMETRIA, la cual permite cuantificar la pérdida de la audición e identificar su sitio de origen (oído externo, medio, interno o el mismo nervio auditivo) ya sea de un sólo lado o de ambos; igualmente el especialista determinará si es necesario hacer estudios más profundos en caso de que el padecimiento se acompañe de vértigo (electronistagmografía, tomografía computada, resonancia magnética).

Después de haber realizado todos estos estudios, el médico otorrinolaringólogo determinará la causa del problema e indicará el tratamiento médico o quirúrgico específico que corresponda y SÓLO ANTE EL FRACASO de todas estas medidas, indicará y adaptara él mismo, el auxiliar auditivo eléctrico ("aparato para la sordera") en uno o en ambos oídos, por vía aérea u ósea, tipo caja, curveta, endaural, intracanal, audiolente o incluso el implante coclear según sea el caso.

Por lo anteriormente expuesto, le recomiendo que no ponga su audición en manos de un vendedor o técnico auditivo, cuyo objetivo primordial es vender "audífonos para sordera", sino en el médico especialista en oídos, nariz y garganta quien siempre le ofrecerá un diagnóstico y tratamiento integral.

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