martes, 15 de julio de 2014

0572. ¿Cómo detectar la sordera?


¿Cómo detectar la sordera?
Si se trata de un niño que nació con sordera, el caso es francamente dramático pues en primer lugar, hoy en día, se siguen detectando estos problemas de sordera tardíamente, entre el año y medio y los dos años de edad, cuando los padres, sobre todo si se trata de su primer hijo, ignoran el desarrollo normal de la audición en un infante, además de experimentar una falta de atención del personal de salud con el que van interactuando en estos dos primeros años de vida. También pasa con la familia más próxima, que sin gran cultura médica, ni siquiera investiga este aspecto, ya que siempre le “adivinan” al niño lo que quiere, comunicándose con el menor a través de señas hasta que “le atinan” a lo que desea.

Si acaso surge la pregunta: ¿Será que no escucha mi hijo? por parte de los padres, rápidamente contestan que no, argumentando una serie de respuestas como: “es que no tiene con quien platicar”, “es hijo único”, “va a ser flojo para hablar”, “está muy consentido”, “así fuiste tú de lento o así fue tu tío y míralo ahora, no para de hablar”, etc., etc., etc. De esta manera, el pequeño sigue creciendo, sin hablar, emitiendo solo sonidos, ninguna palabra formalmente bien definida, inteligible y solamente los padres le entienden, nadie más y ahora sí, al compararlo con otros niños de su edad, o incluso con sus hermanos, es cuando los padres empiezan a pensar si su hijo pudiera tener algún problema de audición y es entonces cuando comienzan a buscar ayuda “profesional”, en donde en términos generales van a “perder” seis meses más, hasta tener la certeza de que su hijo no oye.

¿Por qué tanto tiempo? Porque incluso en el ámbito médico, el médico general o el pediatra, no están muy familiarizados con el tema de la sordera, si tomamos en cuenta que solo tres de cada 1,000 nacidos vivos, tiene este problema; además no saben cómo explorar la audición de un niño en el consultorio: ¿aplaudiendo fuerte? ¿Gritando? ¿Tronando los dedos? ¿Golpeando sobre el escritorio? Y ¿qué respuesta esperan del niño? ¿Que siga el movimiento de sus manos? ¿Que mueva su cabeza hacia el sitio donde se generó el sonido? ¿Que tenga un sobresalto al escuchar el ruido si es que estaba dormido? Y ¿qué interpretación le dan al resultado? ¿Saben si el niño no escucha por un oído o por los dos? ¿Saben el porcentaje de pérdida auditiva del paciente? ¿Saben qué hacer? La respuesta es NO.

No saben cómo debe ser estudiado un paciente con sospecha de sordera. Hoy en día en nuestro país, existen lineamientos bien definidos para el estudio de un paciente con sospecha diagnóstica de sordera, médicamente llamada hipoacusia. En primer lugar, debemos considerar que existen casos de pacientes con sorderas de tipo HEREDITARIO, sobre todo si este dato es ya conocido por los padres, pues deberían pensar que el hijo que están esperando puede tener sordera al nacimiento; o si la madre durante su gestación tuvo problemas de infecciones, amenaza de aborto, administración de antibióticos que pudieran dañar la audición (ototóxicos), prematurez, cesárea por sufrimiento fetal o ruptura prematura de membranas, recién nacido que tuvo que ser colocado en incubadora con oxígeno, con infección y administración de medicamentos ototóxicos, recién nacido con ictericia (bilirrubinas elevadas) o que necesitó recambio de sangre (exanguineo transfusión), todos estos acontecimientos se conjugan en el diagnóstico de SORDERA CONGÉNITA.

http://www.fundacionoirbien.org/como-detectar-la-sordera

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