jueves, 16 de octubre de 2014

0594. Testimonio de Celeste Torres - Creadora del Blog: !Sordos con vos!

Testimonio de Celeste Torres
Creadora del Blog: !Sordos con vos!

El 5 de octubre cumplí 1 año con el Implante Coclear activado.

Tengo mucha pérdida auditiva, utilicé audífonos desde bebé en ambos oídos hasta el año pasado. Los audífonos me ayudaron en buena medida, lograba oír vocales, y armaba las palabras con las vocales, aunque muchas veces me equivocaba pues muchas palabras usan el mismo orden de vocales y acento. Pero no me cansé de eso, siempre tuve una actitud positiva, el esfuerzo es parte de mi vida, se ha vuelto algo tan normal para mí. Si alguna vez me he deprimido de eso, es debido a alguna gente que no entendía mi sordera, como que no quieren repetir lo que me han dicho.

Me siento muy bien con la habilidad de poder hablar y poder leer labios, gracias a que me enseñaron. Esas dos cosas me ayudan a desenvolverme libremente en la universidad, en las tiendas, en restaurantes, en centros médicos sin necesidad de un intérprete o quien sea.

Durante dos años esperé pacientemente mi candidatura al implante coclear. No lo había pensado mucho porque yo vivo muy al estilo ‘‘para qué preocuparte hoy, si puedes preocuparte mañana’’. Recuerdo mucho los dos meses de emociones y miedos antes de la fecha de la operación, los pasé con mi familia, todos estuvieron a mi lado, en todo momento, pero recuerdo especialmente cuando le dije a mi novio: ‘‘Tengo miedo, es un enorme punto de giro en mi vida, me esperan dos posibilidades, una es que me cambie la vida para bien, y otra que pierda el oído, pero ¿sabes qué? Quiero arriesgarme, quiero un cambio en mi vida, sí o sí.’’

Nunca voy a olvidar el día de la operación porque todo ese día anduve sin audífonos. Tal vez porque estaba muy emocionada, le entendía a todo el mundo, a la anestesióloga, al cirujano, a los enfermeros, por medio de la lectura de labios, ese día fue como la última prueba de mis capacidades pre implante coclear.

Cuando desperté de la anestesia, sentía como si hubiera vuelto a la vida, como volver a nacer, lo único que recuerdo es el techo de la sala, después me fui dando cuenta que estaba en un hospital, y luego que me habían operado, fue un despertar lento, pero agradable. Mi familia me visitó, uno a la vez por las reglas en el Hospital México. Me fui a la casa el mismo día, tenía que tomar medicamentos cada ciertas horas, pero me cayeron tan mal que me dolía más mi estómago que mi oído operado. Dejé los medicamentos sabiendo que tal vez tendría dolores fuertes de la operación, pero por suerte no he tenido, tuve una recuperación exitosa, una semana después ya podía moverme todo lo que quisiera.

Un mes después del día de la operación, llegó el día de mi activación, yo ya había visto miles de videos de activaciones de otras personas para conocer el proceso y ver cómo reaccionaba la gente. Cada persona es única, no hay un video igual a otro. Cuando me activaron, me quedé sorprendida, por que oía muy diferente, y no entendía nada, no entendía nada de nada. Al principio sentí que sólo oía dos sonidos diferentes, pero después, en mi casa, Pablo tocó la batería para mí, y me pidió que identificara los diferentes sonidos, que si escuchaba tal sonido, que señalara con mi mano a la derecha, si escuchaba otro sonido, que señalara a mi izquierda, hasta ahí no me equivoqué ninguna, bien por mí, la sorpresa fue que Pablo tocó un tercer sonido sin avisarme, y yo perpleja por ese sonido, señalé hacia arriba ya que no era ni uno ni el otro, lo importante: acerté. Me había parecido que oía poco, pero en realidad lo que me faltaba era identificarlos, es como que te entreguen un libro cerrado, lo que ves es la portada nomás, pero si lo abrís, verás más cosas.

En los días siguientes he ido identificando y descubriendo nuevos sonidos, en las terapias auditivas me ha ido muy bien, casi siempre salí presumiendo con un 100% en mi frente. Me pusieron a identificar sonidos de animales, por ejemplo, en un equipo de música, e identifiqué todas, tal vez no acerté en los animales, pero sí identifiqué, pude diferenciar todos los sonidos, lo mismo con los sonidos de la casa. Después empecé con letras, que fácilmente identifiqué las diferencias entre la F y S, la T, P y K, aunque me costó con las diferencias entre la D y B. Tenía que aprender cuál sonido era cuál letra. Y lo más importante que me sorprendió desde que lo tengo activado, es que podía escuchar las sílabas en las palabras, podía escuchar las consonantes, que con los audífonos no podía, podía identificar las consonantes, pero las vocales me costaba, tal vez porque mi cerebro no quiso reprogramar mis vocales ya aprendidas y en vez de eso metió todo lo nuevo, que son las consonantes, sonidos agudos, definición, nuevo mundo auditivo, etc.

Poco a poco he ido aprendiendo el ABC y diccionario auditivo. Hoy he logrado entender muchas cosas sin leer labios, en eventos, en clases, en charlas con amigos, etc. Aún me cuesta escuchar radio, no puedo dejar de pensar en lo electrónico que suena. Y aún no logro ver películas dobladas por que mis ojos se enganchan en la lectura labial inglés y me quedo pensando en inglés, pero estoy en camino.

En este nuevo año auditivo he topado con personas que llevaban consigo mitos. Algunas personas han sido groseras conmigo, por que creían que una vez implantado ya sabés escuchar, lo cual no es cierto, el implante no viene con un libro insertado para que ya entiendas todo. Es como irse a vivir en un país nuevo con otro idioma, y tenés que aprender su forma de vivir.

Mucha gente me pregunta porqué no he realizado la operación antes. Es una buena pregunta. Yo nací prematura, llegué al mundo con muchos problemas, cuando tenía unos 3 o 4 años, a mi mamá le ofrecieron el implante coclear, pero en esa época la operación era más riesgosa, yo era muy vulnerable y si me operaban tenía que pasar una semana hospitalizada en altos cuidados, entonces mi mamá decidió que no, no quería arriesgarme. Ahora la tecnología y medicina están mucho mejor, mi operación de implante duró dos horas y en la tarde ya estaba en mi casa.

Siento que tengo las mismas experiencias que un bebé al descubrir sonidos. He tenido tantas anécdotas de este año auditivo, descubrí que la gente dice “pitsa” en vez de pisa a la PIZZA, no sabía que los burros emitían sonidos, mi papá y mi novio me hacían bromas auditivas, volví a aprender la regla gramatical de la G, etc. Tantas anécdotas, tantas sorpresas, tantas risas.

Hace unas semanas me hice por primera vez una audiometría espacial, mi oído del Implante Coclear está en el rango auditivo normal, lo cual es una excelente noticia.

Me han dicho que no debería ‘‘curarme’’, que no debería tratar de ser igual que los demás. En cuanto a ‘’curar’’, les tengo que dejar muy claro que el implante coclear no cura a nadie, es tan sólo una ayuda, una herramienta que sirve para oír, tal como es un lápiz que sirve para escribir, por que con sólo nuestras manos no podemos escribir, ¿verdad?. El implante coclear es una herramienta como un lápiz, como los anteojos, como un teléfono, como una Tablet… por eso, sigo teniendo la misma pérdida auditiva, pero eso no define mi identidad, lo que me define es mi personalidad, mi forma de enfrentar a los problemas y de vivir la vida.

El mundo auditivo es curioso, es divertido, me puse herramientas para oír, para conocer un poco más el mundo, no para ‘‘ser como los demás’’.

Tengo derecho de disfrutar la música, los cantos de pájaros, los lloriqueos de mi sobrina que ahorita nace.. ¿o no tengo el derecho?

Celeste Torres.

http://sordosconvos.tumblr.com/

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