viernes, 10 de abril de 2015

0629. Concientización sobre el ruido


Concientización sobre el ruido

El ruido es un contaminante físico y la exposición a él causa efectos nocivos sobre la salud, como por ejemplo la pérdida auditiva irreversible. Además de la pérdida parcial o total de la audición, existen otros efectos del ruido de igual o mayor gravedad, denominados “extra-auditivos” que usualmente no son considerados, alerta Pablo Kogan, del Centro de Investigación y Transferencia en Acústica (Cintra) – UA Conicet, UTN-FRC (http://www.investigacion.frc.utn.edu.ar/cintra/)

Muchos de ellos, agrega, son de naturaleza fisiológica y otros psíquicos, pudiendo ocasionar consecuencias sociales severas. Entre estos efectos están: pérdida de la calidad del sueño, caída del rendimiento en las tareas, estrés, dolor de cabeza, interferencia en la comunicación, alteraciones cardiovasculares, complicaciones gastrointestinales, cambios endocrinos, modificación del ritmo respiratorio y fatiga corporal, entre otros. La lucha contra la contaminación acústica es una acción individual y colectiva, el ruido no lo hacen sólo los demás, sino que lo hacemos cada uno de nosotros. La lucha contra el ruido requiere de la concientización y el accionar de cada ciudadano, incluyéndote a vos.

¿Cómo podemos reducir el ruido y protegernos?

-Prestar atención a los ruidos que hacemos y respetar el derecho de los demás a disfrutar de un ambiente sonoro confortable.

-No usar la bocina del automóvil para saludar o para no bajarse a tocar el timbre, sólo utilizarla en caso de emergencia.

-Evitar aceleraciones bruscas y la utilización de escapes libres. Si se emplean alarmas en automóviles procurar que sean de corta duración.

-Oír música y televisión a un nivel que no produzca molestias a los demás. Moderar los tonos de llamada de los celulares y no escuchar música mediante los parlantes abiertos de los celulares en ámbitos públicos. La propia música se convierte en ruido molesto para los que no desean escucharla.

-Hablar con un volumen de voz moderada, no es necesario hablar en voz alta ni gritar para que los demás nos oigan.

-Mover sillas, mesas u otros muebles sin hacer ruido, especialmente cuando tengamos vecinos en el piso inferior. Cerrar las puertas sin dar golpes.

-Ser especialmente cuidadosos en el uso de electrodomésticos por la noche.

-No gritar a los niños ni enseñarles a gritar, ni siquiera como diversión.

-Proteger nuestra audición evitando exponernos a niveles sonoros elevados. Evitar los lugares de ocio ruidosos.

-Limitar el tiempo de uso de auriculares, emplearlos a un nivel moderado y procurar no usarlos en ámbitos o medios de transporte ruidosos.


Umbrales de audición para masculinos (M) y femeninos (W) 
entre las edades de 20 a 60

El umbral de audición

El umbral de audición es la intensidad mínima de sonido capaz de impresionar el oído humano. Aunque no siempre este umbral sea el mismo para todas las frecuencias que es capaz de percibir el oído humano, es el nivel mínimo de un sonido para que logre ser percibido.

El valor normal se sitúa entre 0 dB audiométrico (equivalentes a 20 micropascales) y 25 dB audiométricos, sin embargo, en frecuencias muy bajas, como aproximados a los 20 Hz hasta los casi 80 Hz, este umbral tiende a subir debido a que estas frecuencias poseen un sonido mucho más bajo. Caso contrario sucede en las frecuencias superiores a 10.000 Hz; pues debido a la agudez de estas ondas el umbral de 0 siempre es éste. El umbral de audición, para la media de los humanos, se fija en 20 µPa (20 micropascales = 0,00002 pascales), para frecuencias entre 2 kHz y 4 kHz. Para sonidos que se encuentren en frecuencias más altas o más bajas él se requiere mayor presión para excitar el oído. Esto quiere decir que la respuesta del oído para diferentes frecuencias es desigual.

El umbral superior de frecuencias es dependiente de la edad. Con el paso del tiempo se deterioran las células capilares del órgano de Corti,1 lo que tiene como consecuencia que cada vez percibamos menos las frecuencias agudas. Una frecuencia de 125 Hz a un nivel de 15 dB (tono puro) seria casi inaudible para el oído humano. Variando la frecuencia en torno a los 500 Hz, manteniendo la presión de 15 dB, se podría escuchar perfectamente el sonido.

Cada frecuencia tiene un nivel de presión necesario para que el oído detecte la misma sonoridad en todas. En 2 kHz el umbral de audición se fija en 0 dB y a 4 kHz es incluso menor de 0 dB, ya que a 3600 Hz se encuentra la frecuencia de resonancia del oído humano.

Los 0 dB se expresan en intensidad como 10-12 W/m2 y en variación de la presión como 2·10-5 N/m2.

http://es.wikipedia.org/wiki/Umbral_de_audici%C3%B3n
  




Información Protección Auditiva

Niveles de Ruído
El efecto de protección de los productos de protección auditiva se da en dB (decibelios).

Valor SNR
El SNR (“single number ratio” o reducción del ruido simplificado) indica el valor medio de aislamiento o protección en varias frecuencias. Un valor SNR de 35 dB por ejemplo indica que un ruido de 100 dB lo reduce a 65 dB.

Valores HML
Los valores HML indican la reducción de ruido en 3 diferentes márgenes de frecuencias, H (altas), M (medias) y L (bajas). Esos márgenes son:

H (altas) entre 2000 y 8000 Hz
M (medias) entre 1000 y 2000 Hz
L (bajas) entre 63 y 1000 Hz

Escala de Decibelios
La escala de decibelios es logarítmica. Una exposición de ruido de 95 dB el cuerpo la percibe como el doble de intensidad de una de 85 dB. Medida físicamente, esta diferencia en realidad es un incremento de diez veces la presión del sonido.

A largo plazo una exposición diaria a 85 dB se considera que produce pérdida auditiva. Una exposición diaria durante 8 horas a 85dB es tan perjudicial como una de 4 horas a 88dB.

http://www.moldex-europe.com/es/servicio/niveles-de-ruido-proteccion-auditiva/

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