Los padres desean compartir su amor, sus valores, su cultura y su idioma con sus niños. Si una familia utiliza dos idiomas, puede desear que sus niños se comuniquen cómodamente en ambos. Es posible que quieran que sus hijos aprendan un idioma para la escuela y otro para el hogar, o un idioma para la comunidad y otro para la familia. Los padres pueden hacer mucho para promover el aprendizaje del idioma dentro del entorno del niño.

Los niños con pérdida auditiva pueden tener algunos desafíos para aprender a escuchar y hablar el idioma materno. Para desarrollar las habilidades del lenguaje hablado y aprender un segundo idioma, su niño debe acceder a los sonidos del habla a través de audífonos o un implante coclear. Hablen con el audiólogo de su niño para informarse sobre sus habilidades auditivas y tener expectativas realistas. Además, hablen con el equipo de intervención temprana para que cada profesional entienda su plan. Es posible que el terapeuta del habla también desee documentar el progreso de su hijo en el aprendizaje de dos idiomas.

Consideren estas pautas para ayudar a su pequeño a empezar a hablar más de un idioma:

Los niños aprenden el lenguaje hablado escuchando
Los padres empiezan a hablar a sus niños cuando nacen, e introducen nuevas palabras diariamente. Los padres, la familia y los amigos hablan y cantan canciones. Cuando a un niño se le diagnostica una pérdida auditiva, los padres hablan aún más diariamente a su pequeño para que aprenda el significado de sus palabras. Esto es igualmente importante en la utilización de un segundo idioma. Consideren cuándo su niño utilizará su segundo idioma y con quién. Esto puede incluir las conversaciones con la abuela, la socialización fuera del hogar o la comunicación en la escuela. Los estudios indican que los niños necesitan oír un segundo idioma varias horas todos los días para hablarlo con fluidez. Es conveniente que los miembros de la familia le hablen al niño en su segundo idioma todos los días por una cantidad de tiempo significativa. Quizás el niño leerá libros y cantará canciones con uno de sus parientes favoritos en su segundo idioma. El escuchar es la primera fase del aprendizaje de un idioma, por lo tanto su pequeño debe oír palabras, canciones y conversaciones una y otra vez en ese segundo idioma que la familia valora.

Los niños aprenden el idioma a través de la experiencia
Los niños preescolares conocen el lenguaje de la hora de la comida, de vestirse y jugar. Cuando se concentren en un segundo idioma, pueden decidir cuándo o dónde utilizar ese idioma. Pueden optar por empezar con la hora de juego cuando desean hablar de colores y formas, leer libros y cantar canciones. Jueguen con su niño (no en una lección estructurada) y empiecen a hablar. Mientras colorea, él oirá nuevas palabras y las relacionará con los colores que está utilizando. No es necesario que expliquen que están utilizando un segundo idioma, simplemente háganlo. Y hablen, hablen y hablen más. “Quieres el crayón verde. ¡Qué lindo dibujo verde! Busquemos cosas que sean verdes”. “Estamos cocinando comida para la familia. Pongamos esto en el horno para que se caliente. Ten cuidado porque está caliente”. Para enseñar a un niño, es importante que TODOS LOS DÍAS se le proporcionen experiencias con las que se utilice el idioma.

Todos disfrutan de explorar y si su familia ha elegido la hora de la comida como el momento para hablar en un segundo idioma, pueden conversar y después dejar que él experimente. ¿Hablaste sobre la nueva casa en la calle? Saquen algunas fotos y luego mírenlas juntos, y hablen de lo que está sucediendo y de lo que sucederá después. ¿Va a venir a visitarnos la abuelita? ¿Dónde vive ella? ¿Vas a ir al aeropuerto? ¿En dónde se quedará ella? ¡Exploren la vida con su hijo!

Los niños aprenden el idioma a través de la estructura

Si su familia habla un idioma en el hogar y otro en la comunidad, es necesario que provean muchas oportunidades para utilizar el segundo idioma. Su niño puede conversar en el parque, participar en el momento del juego o comunicarse mientras van de compras. Al poco tiempo se dará cuenta que utilizan diferentes palabras cuando se van de la casa ¿Optarán por el segundo idioma cuando conversen con su hijo fuera del hogar o sólo cuando conversen con los demás? Hay mucho que considerar en diferentes situaciones y cada familia toma las decisiones más apropiadas para ellos.

Pero recuerden que deben crear una base sólida de lenguaje con:
-Estructura, que significa utilizar el segundo idioma en la situación que ustedes elijan.
-Coherencia, que significa utilizar el segundo idioma en ese entorno y no sólo de vez en cuando.
-Separación de los idiomas, que significa utilizar sólo un idioma por vez y no mezclarlos.

Los niños aprenden el idioma a través del significado
Todos aprendemos cuando estamos interesados, conectados y nos divertimos. Piensen nuevamente en cómo los niños aprenden su idioma materno. Con sólo pedirle a su niño que repita una palabra no significa que él entienda lo que le están diciendo. De hecho, probablemente sólo imitará los sonidos. Lleva mucho tiempo hasta que un niño con pérdida auditiva empieza a entender, pero de pronto un día oye, “Ve a recoger tus zapatos” y corre para recogerlos. Su pequeño aprenderá un segundo idioma de la misma manera. Debe escuchar, reconocer los nuevos sonidos del habla que él oye y entender su significado. Esto se llama “lenguaje receptivo” y les conviene tener una lista de las palabras que saben que su hijo ya entiende. Luego, escuchen atentamente hasta que él diga esas palabras. Al principio, es posible que sólo balbucee sonidos que reflejan el tono y ritmo del lenguaje. Luego, oirán “aproximaciones de palabras”. Se darán cuenta que él está tratando de decir las palabras pero no está utilizando todos los sonidos del habla. Mientras practica el habla, las palabras podrán entenderse cada vez más.

Éste es el momento para recordar un importante principio en el desarrollo del lenguaje hablado: todos los niños necesitan un vocabulario de más de 150 palabras antes de empezar a decir frases u oraciones breves.

Los niños aprenden cuando realizan actividades exitosamente
A todos los niños les encanta jugar y ésta es una excelente oportunidad para presentar nuevas palabras. Piensen en los juegos favoritos de su niño y en las palabras que pueden utilizar. Consideren las palabras relacionadas con la hora de dormir mientras ponen a dormir a una muñeca, o las palabras relacionadas con la ropa mientras visten a la muñeca. Alienten a su hijo para que participe en estas breves conversaciones a fin de que se comunique exitosamente en pequeñas partes de estas conversaciones divertidas.

A los niños les interesa lo que se les dice, pero también tienen mucho que decir. Mientras aprenden un segundo idioma, los niños utilizarán palabras de ese idioma materno si no conocen esa palabra en su segundo idioma. Ustedes pueden ayudar a que su pequeño complete un pensamiento en un idioma proporcionándole gentilmente la palabra que él no conoce. Pero a veces es mejor dejarlo hablar cuando intente compartir sus ideas.

Su hijo necesita aprender el idioma completo, así que es importante que no mezclen idiomas en una oración. Por ejemplo, no es conveniente que le digan a una niña, “Tienes una doll muy linda.” Pero tampoco es conveniente que se frustre. Si es necesario, pueden utilizar la misma palabra en ambos idiomas. Luego, pueden decir, “Tienes una muñeca muy linda. Sí, es tu muñeca, doll”.

Cuando un niño le dice a alguien que haga algo y esa persona lo hace, sus palabras tienen poder y él sabe que lo han entendido. Por ejemplo, su pequeño puede decir “ju” mientras señala el refrigerador. Cuando le den jugo y refuercen esa palabra, él se habrá expresado, lo habrán entendido y hará que algo importante suceda en su mundo. Este éxito impulsará a su niño a utilizar esas palabras más frecuentemente.

Lleva tiempo y planificación desarrollar estrategias específicas para que un niño aprenda un segundo idioma. Cada familia es diferente y se concentrará en el aprendizaje del idioma de una manera única. Estas sugerencias pueden ayudarlos a empezar a desarrollar un entorno bilingüe para su hijo.