martes, 25 de julio de 2017

0830. Ejemplo de Superación: Alejandro Cruz Moreno


Ejemplo de Superación
Alejandro Cruz Moreno
10 de julio 2017 - Huelva, Andalusia, España

Como aportación al grupo os dejo mi testimonio sobre mi vida auditiva solo con el fin de transmitir que siempre hay esperanza para volver a disfrutar de los sonidos de la vida:

El camino que he tenido que recorrer hasta llegar a Baha 5 SP, ha sido largo con muchas piedras en el trayecto. Llevo desde el 20 de abril de 2016 (fecha de la activación) con mi Baha 5 SP en el lado derecho de la cabeza, y las sensaciones son muy buenas. He pasado de oír muy poco a captar todos los sonidos de mí alrededor, es una experiencia fascinante. Ahora no tengo que subir el volumen del TV o usar auriculares para no molestar a la persona que está a mi lado. Oigo con claridad sonidos que antes para mí no existían, el viento, el ladrido de un perro en la calle desde mi casa, el claxon de un coche, el canto de los pájaros, las conversaciones en un entorno social, y lo que es más importante oigo claramente a la persona que me habla. El cambio ha sido un paso de gigante con un futuro esperanzador y una mayor calidad de vida. Nada que ver con los audífonos convencionales que venía utilizando. Ahora tengo una plena integración social y estoy muy feliz y orgulloso de haber tomado la decisión más importante de mi vida.

A día de hoy mi Baha se ha convertido mi tesoro más preciado. Lo cuido y mimo como si fuera una obra de arte. Sigo al pie de la letra las indicaciones marcadas por el centro audiológico en cuanto a mantenimiento y conservación. En definitiva el Baha 5 SP se ha convertido mi compañero de viaje más fiel. Todo esto no hubiera sido posible si al final de este camino no me hubiera puesto en manos de uno de los mejores otorrinos de España, el Doctor Francisco Antolí-Candela Cano. El Doctor desde un principio tuvo un trato amable, cercano, afable y muy profesional conmigo. Es una gran Eminencia en su campo y está rodeado de un completo y cualificado equipo de profesionales.

Todo camino tiene un recorrido y éste recorrido comenzó siendo apenas un bebé de tres meses (nací el 25 de Noviembre de 1968). Mis primeros 5 años de vida los pasé en las frías paredes de un Orfanato con muchas carencias y unos cuidados sanitarios pésimos. La falta de éstos mínimos cuidados sanitarios unido a la mala alimentación fueron la consecuencia de que siempre estuviera enfermo con reiterados resfriados, bronquitis, fiebre, etc. Con 5 años y dos meses fui adoptado por una familia que me brindaron estos cuidados de los que estaba carente. Cuando me adoptaron presentaba un cuadro clínico preocupante con desnutrición severa, bronquitis aguda e infección en el oído derecho. Los médicos otorrinos de Huelva, ciudad donde vivo, empezaron a tratarme el oído con antibióticos y gotas. Pero el oído no mejoraba, al contrario cada vez iba a peor hasta que la infección se volvió severa. Ya empezaba a expulsar sangre con infección, el olor era maloliente y presentaba continuos episodios de fiebres altas.

Mi padre viendo que los Doctores no le daban una solución efectiva al tema y que mi situación con el oído se agravaba por momentos, decidió hablar con un amigo en Madrid que lo puso en contacto con el equipo médico del servicio otorrinolaringología del Hospital Ramón y Cajal. Este equipo médico lo dirigió el Doctor Francisco Antolí Candela Cebrían (una Eminencia de gran prestigio). En dicho equipo se encontraba el Doctor Felipe Álvarez de Cozar, que después pasó a ser Jefe de Servicio. A éste Doctor le debo la vida, ya que se trató de una operación muy complicada y del alto riesgo.

El Doctor les dijo a mis padres que yo tenía un colestatoma infeccioso severo que me estaba destruyendo el oído interno. Solo cabía la cirugía para extirpar el colestatoma dada la gravedad y que si no me operaba me originaría una meningitis con desenlace mortal. Así que el día 19 de Abril de 1978 (con tan sólo 10 años) quedé ingresado en el Hospital y después de innumerables pruebas, el día 2 de Mayo fui intervenido del oído. El colestatoma me había destruido toda la cadena de huesecillos y parte del hueso mastoides, tuvieron que extirpar los restos de la cadena de huesecillos y raspar el mastoides. Perdí más de un 70 % de audición. El postoperatorio fue duro con fuertes mareos, vómitos, dolor de cabeza, etc. Pero al final superé ésta primera prueba.

Como dije antes en el camino tropecé con muchas piedras, y la siguiente piedra fue una perforación de tímpano en el oído izquierdo. Tenía fuertes pitidos y zumbidos en el oído e infección. Fui intervenido en Huelva del oído izquierdo en Abril de 1990. Me practicaron una timpanoplastia pero la operación no fue un éxito y no salió como debiera. Mis padres volvieron a contactar con el Doctor Felipe Álvarez de Cozar y me atendió en su consulta privada en Madrid. El día 10 de Octubre de 1990 me intervino en La Clínica La Paloma y me sometió a una timpanoplastia reconstructiva. La operación salió bien pero perdí un 80 % de audición.

La siguiente parada en este camino transcurrió en el año 1992 cuando se me presentó en el oído derecho (del que fui operado del colestatoma) una infección complicada con pólipos. Dicha infección me provocó una inflamación severa del oído y no dejaba de expulsar tejidos epiteliales. En esta ocasión no dudé en acudir directamente al Doctor Felipe Álvarez de Cozar en Madrid. El Doctor me intervino quirúrgicamente y me extirpó varios pólipos y me realizó aspiración y limpieza del oído para eliminar los tejidos epiteliales e infección. Todo volvió a salir bien con este Doctor, que dicho sea de paso ha sido un otorrino de prestigio nacional e internacional. Un Doctor que para mí ha sido una gran Eminencia en su campo, no en vano su mentor y profesor fue otra Eminencia el Doctor Francisco Antolí Candela Cebrían que D.E.P.

Durante los siguientes años seguí acudiendo al Hospital Juan Ramón Jiménez de mi ciudad (Huelva) para las revisiones periódicas y limpieza de los oídos, hasta que en el año 2007 se me detectó un granuloma en el oído derecho (otra vez el mismo oído). Me extirparon el granulona y tuve que ir una vez a la semana durante varias semanas para aspiración, limpieza y curas de dicho oído. Durante este proceso sufrí una parálisis facial temporal de la parte derecha de la cara que, gracias a Dios, remitió y desapareció.

Llegamos a la penúltima parada en este camino hacia Baha 5 SP. El año pasado 2015 después de varios meses con unos síntomas que los médicos indicaban que eran del oído derecho debido a un nuevo colesteatoma. Ante esto decidí viajar de nuevo a Madrid a solicitar una segunda opinión médica. Esta vez no dudé en acudir a la consulta privada del Doctor Francisco Antolí-Candela Cano, hijo del Doctor Francisco Antolí Candela Cebrián (ya fallecido). Dr. Francisco Antolí-Candela Cano se formó y trabajó con su padre hasta llegar a ser hoy una gran Eminencia en España en el campo de la cirugía del oído.

Gracias a Dios, el Doctor descartó que tuviera un colesteatoma y opinaba que las molestias que presentaba eran debido a problemas mandibulares sin gravedad. Me hizo una audiometría y me dijo que tenía una hipocausia mixta severa, algo que yo ya sabía debido a las múltiples operaciones por las que pasé. Me planteó hacerme un implante osteointegrado auditivo, cosa que desconocía por completo y nunca había oído hablar de ello. Sabía que existían los implantes cocleares, pero nunca tuve información sobre este tipo de implante auditivos. Me explicó todo con suma claridad y en qué consistía la cirugía. Me hizo una prueba con diadema y de inmediato recuperé la sonrisa al escuchar todos los sonidos con gran nitidez. El Doctor me propuso realizarme el implante con el sistema Baha Attract, que consiste en un implante de titanio que va fijado al hueso temporal del cráneo y en el mismo de enrosca y fija un placa imantada de formada circular.

Dicho sistema queda totalmente oculto debajo de la piel. El procesador de sonido externo está fijado a otro imán circular y por atracción de los dos imanes (interior y exterior) queda colocado en la cabeza, de ésta manera se puede poner o quitar el procesador, según cuando lo vayamos a utilizar.

El hecho de volver a oír de nuevo los sonidos que estaban vetados para mí me hizo recuperar la ilusión y la esperanza. De éste modo tomé la firme decisión de que me realizaría el implante. Nunca en mi vida había tomado una decisión tan seguro de mí mismo y con todas las consecuencias, pero saber que estaba de nuevo en muy buenas manos debido al prestigio del Doctor no me hizo dar marcha atrás. Y llegó el gran día, el 17 de Noviembre de 2015, donde se me realizó bajo anestesia general sedada el implante del sistema Baha Attract. La intervención, que se efectuó en el Hospital privado HM Sanchinarro de Madrid, duró como una hora, más o menos, y tuve un despertar, después del efecto de la anestesia, placentero como si hubiese despertado después de una buena siesta. En el postoperatorio tuve los dolores y molestias típicos de una cirugía complicada y precisa como ésta. Pero poco a poco iba remitiendo los dolores y la inflamación, bajo tratamiento con antibióticos y antiinflamatorios. Estuve más de un mes sin poder lavarme la cabeza, solo en seco, para dejar cicatrizar la herida. El Doctor me hizo las curas correspondientes y el seguimiento oportuno.

Se fijó como fecha de colocación y activación del procesador Baha Attract BP 110 Power, el 11 de enero de 2016. Cuando llegó dicho día estaba muy nervioso y expectante. En el centro audiológico RV Alfa, en Madrid, me explicaron todo con suma claridad y procedieron a la colocación y activación del procesador.

Cuando regresé a mi ciudad, Huelva, todo iba bien. Pero a los pocos días empecé a notar molestias en la zona del implante. Cuando llevaba colocado el procesador unas horas, no tenía más remedio que quitármelo debido a los fortísimos dolores y pinchazos en la zona del implante. No era capaz de tener colocado el procesador más de una hora, los dolores se iban irradiando a toda la zona derecha de la cabeza y no podía apoyar de ese lado la cabeza en la almohada de la cama. Me enviaron un imán de fuerza 2 (menos potencia de atracción), pero las molestias eran las mismas y no cesaban.

Ante éste panorama lo consulté con el Doctor por teléfono y me indicó que acudiera a su consulta para estudiar donde radicaba el problema. Previamente a ésta visita el Doctor me pidió que me hiciera una Radiografía de la cabeza y se la enviará vía e-mail para descartar que hubiera un rechazo al implante (algo que es posible en este tipo de cirugía pero un porcentaje mínimo).

Una vez en la consulta del Doctor estuvo analizando la zona del implante y decidió infiltrarme corticoides en la zona alrededor del implante para poder conseguir que remitieran y desaparecieran dichas molestias. Me dio un plazo de diez días, desde la fecha de infiltración, para que lo llamara telefónicamente y explicarle si había mejorado o desaparecido las molestias.

Le transmití al Doctor que todo seguía igual con los dolores y molestias. Llegados a este punto el Doctor me planteó que la única solución que quedaba era otra infiltración o bien realizarme un nuevo implante pero con el sistema Baha Connect (qué consiste casi en lo mismo que el Baha Atttract, pero con la diferencia que en vez de ir fijada un placa imantada al implante, va enroscado y fijado un pedestal de titanio que sobresale unos milímetros del cuero cabelludo de modo que se puede colocar y quitar el procesador externo, según convenga. No lo dudé en ningún momento y dí la autorización firme a una segunda intervención con dicho sistema, por que soy de los que piensan que cuando tomas una decisión hay que llegar hasta el final con todas las consecuencias, a pesar de los inconvenientes y dificultades que te encuentres por el camino. Así que de este modo llegamos a la meta, a la última parada de este largo camino empedrado.

El 29 de Marzo de 2016 fue el día señalado para realizarme la segunda intervención con el nuevo sistema. La intervención duró casi el mismo tiempo que la anterior y tuve un despertar un poco mas confuso, pero enseguida fui reanimado y me subieron a planta. Puntualizar que las molestias que se me presentaron con el anterior sistema de implante eran totalmente ajenas al Doctor, ya que el diagnóstico se razonaba en “reacción a cuerpo extraño” (la placa interior imantada). Al día siguiente me dieron el alta hospitalaria, me recetaron antibióticos y antiinflamatorios. Me quedé en Madrid una semana para que el Doctor me practicara las dos curas previstas y retirada de puntos, antes de regresar de nuevo a Huelva. Se fijó como fecha de colocación y activación del procesador, el día 20 de abril.

Ahora sí, cuando llegó dicho día fue el mejor de mi vida por dos motivos; por un lado el paso definitivo para volver a oír sonidos olvidados por mí y por otro porque el centro Audiológico me sorprendió con una sorpresa, me iban a colocar el último procesador del mercado, más discreto, más moderno, más pequeño y con mayores prestaciones para mi sordera, y todo sin ningún sobrecoste adicional con respecto al presupuesto inicial del primer procesador. Dicho procesador es el Baha 5 SP (Súper Power), lo último de lo último en el mercado de procesadores Baha.

Le estaré eternamente agradecido al Doctor D. Francisco Antolí-Candela Cano por su profesionalidad, comprensión y humanidad conmigo, gracias de corazón por haber estado presente en esta parte final de este largo camino en mi complicada vida auditiva. Por supuesto mil gracias a todo su equipo de profesionales y todo su personal de la Clínica que tantas atenciones amables me brindaron. También muchas gracias al Centro Audiológico RV Alfa por una atención tan profesional y amable conmigo, en especial a mi audióloga Sonia Bajo.

Para concluir animo a los futuros implantados y los que hayan estados en parecidas situaciones a la mía y que estén pensados someterse al implante pero tienen sus dudas o miedos, que no lo duden, que den un paso adelante y tomen la firme decisión de hacerlo. El esfuerzo y sacrificio merece la pena con creces, el hecho de volver a disfrutar de los sonidos de la vida es algo que no tiene precio.

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