lunes, 31 de julio de 2017

0831. Reflexión: Diferencias entre escuchar con un IC y ser "oyente" Por: Mauricio Rivasplata


Reflexión
Escrita por: Mauricio Rivasplata

Diferencias entre escuchar con un IC y ser "oyente"...

Como con cualquier tema humano que implique estados sensoriales, se puede definir este concepto como una puerta de entrada de la información del entorno al sistema nervioso.

De la amplia gama de informaciones que conforma el mundo que nos rodea, esta es proporcionada por los receptores sensoriales que detectan estímulos tales como tacto, sonido, luz, dolor, frío, calor, etc.

Cada individuo posee una forma personal (distinta una de otra) de recibir la información existente, ya sea por la vista, olfato, oído o táctil. 

Sin duda, una de las preguntas que nos hacemos todos (y que nos haremos eternamente) es:
¿Escuchamos con un IC igual a cómo se escucha siendo oyente?.

Antes de contestar esta pregunta debemos aplicar la generalidad antes mencionada que es la existencia de 2 clases de "usuarios" sordos: 
los postlocutivo (sordos con memoria auditiva) y 
los prelocutivos (nacidos sordos).

Por un lado, los primeros ya conocen como descifrar estos estímulos nerviosos auditivos, los cuales aprendieron a convertirlos en fonemas, frases y oraciones (lenguaje), mientras los otros nunca pudieron aprender que hacer con estos estímulos, ya que jamás los recibieron.

Para aprender a escuchar y a la vez descifrar la información recibida, se necesita de tiempo y normalidad auditiva, a partir de una escala de 20 descibeles ya empezaremos a recibir información a través de nuestro oído, para luego procesarla por todos los elementos del sistema auditivo. Oído externo, medio e interno, este último de modo neurosensorial.

Adentro de este último se encuentra la Coclea, la cual se encarga de crear o mantener las células ciliadas, las cuales son como pelitos nerviosos que al recibir las ondas sonoras, chocan entre si, convirtiendo este movimiento en ondas electricas las cuales son convertidas a su vez en palabras o frases... de allí pasan al nervio auditivo o nervio Octavo u 8vo par, quien las envía al cerebro ya completamente audibles.

Cómo pueden ver este fenómeno no significa solo escuchar si no se trata de un mecanismo complejo y eficaz.

El IC interno se implanta dentro de la cochlea reemplazando así a las células ciliadas, recibiendo electrónicamente mensajes directos desde el procesador externo. 

Es de sabios predecir que el sonido que representa los electrodos en un IC, no va a ser igual al de las células ciliadas, por el contrario, el sonido será metálico e irreconocible para el que lo escucha por primera vez, pero para el que ya escucho antes y poseedor de la "memoria auditiva" el mensaje podrá ser descifrado en corto tiempo. (A mí me duró 4 meses).

Teniendo todos estos conceptos bien claros y sin ánimos de extender más mi relato, espero saquemos nuestras propias conclusiones con lo ya leído...

Un gran abrazo

Mauri

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